feat(renaser): Fase 9 — orden-Z y ventanas flotantes

Segundo modelo de composición sobre el teselado de la Fase 8: el
SOLAPAMIENTO. Una ventana puede abandonar el teselado y FLOTAR sobre
las demás.

- `Escritorio` gana `flotantes: Vec<usize>` — la pila orden-Z, de
  atrás hacia adelante; con `orden` forma una partición de las
  ventanas.
- Mando `Flotar` (`Alt+F`): alterna la ventana enfocada entre
  teselada y flotante; una flotante nace con marco propio en cascada,
  al frente del orden-Z.
- `compositor::recomponer` + `consola::recomponer` (tipos `Capa` /
  `Contenido`): con flotantes vivas el escritorio se repinta entero,
  capa a capa de atrás hacia adelante — el solapamiento se resuelve
  por el orden del pintado. Sin flotantes, camino rápido de la Fase 8.
- El foco recorre todas las ventanas y alza al frente la flotante
  enfocada.

Verificado en QEMU (sendkey): flotar, cascada, alzado-Z y regreso al
teselado.

Co-Authored-By: Claude Opus 4.7 <noreply@anthropic.com>
This commit is contained in:
sergio
2026-05-22 19:42:51 +00:00
parent 6e30dc2d72
commit 2523652e22
7 changed files with 393 additions and 115 deletions
+24
View File
@@ -390,6 +390,30 @@ dueño de su cajón; sólo se mudó de pared. Por eso, cuando la mirada de la ca
estaba puesta en él, lo sigue al cuarto nuevo — el foco viaja con la persona,
nunca se queda mirando una pared vacía.
## Las ventanas que flotan — romper la cuadrícula
Hasta hoy la casa repartía sus cuartos como una cuadrícula perfecta: cada
inquilino tenía su pieza, y las piezas encajaban unas con otras sin pisarse
jamás. Era ordenado, sí, pero también rígido — no había forma de sacar un
cuarto de la rejilla y dejarlo suelto.
Hoy la casa aprendió a soltar. Con una tecla, un cuarto puede desprenderse de
la cuadrícula y quedar FLOTANDO, libre, por encima de los demás. Los que se
quedan se reparten de nuevo el espacio que el otro dejó. Y si varios cuartos
flotan, se colocan en cascada, apenas desplazados unos de otros, como naipes
sobre una mesa: ninguno tapa del todo al que tiene debajo.
Para que esto funcionara, la casa tuvo que cambiar su manera de pintar. Antes
retocaba sólo el cuarto que cambiaba —podía permitírselo, porque ninguno tapaba
a otro—. Ahora, cuando hay cuartos flotando, repinta la escena entera de una
sola pasada, de atrás hacia adelante, como un pintor que cubre primero el fondo
y deja para el final lo que ha de quedar delante. Así el solapamiento se
resuelve solo, sin tijeras ni plantillas.
Y hubo una regla pequeña y elegante: el cuarto flotante en que se posa la
mirada sube siempre al frente. Mirar algo, en esta casa, es traerlo a primer
plano.
---
*El diario continúa. La próxima página la escribirá la próxima jornada.*