memoriosa (Fase 7c) demostró que un app podía persistir su huella.
Esta fase la lleva al gesto natural: un editor de texto. Tecleas,
reinicias renaser, el texto sigue ahí. La huella vive en el grafo
de objetos como todo lo demás.
- Nuevo crate `apps/bitacora/`: lienzo 480×280, tipografía 8×8
embebida (`font8x8 = "0.3"`) escalada x2 a 16×16, render pixel
a pixel desde la memoria del propio app. Buffer 512 bytes con
wrap automático a 28 columnas; `Enter` salta línea, Backspace
borra; al desbordar el buffer se descartan los 64 primeros para
amortizar la mudanza. Cada cambio invoca `sys_estado_guardar`;
al arrancar, `init` llama a `sys_estado_cargar` y reconstruye.
- Mapeo de scancodes US a ASCII (letras, dígitos, puntuación
básica, espacio). Sin shift ni mayúsculas — minimalismo.
- `GENESIS` crece de 7 a 8 apps; `bitacora` es la PRIMERA — gana
la celda maestra al arrancar y te invita a teclear.
- `CELDA_TASKBAR_ANCHO` baja de 150 a 130 px para que las ocho
pestañas + lanzador + reloj quepan holgadas en 1280 px.
Verificado en QEMU: tras escribir "hola renaser" y reiniciar el
kernel con el mismo disk.img, bitácora muestra el texto donde lo
dejó. El `almacen` reporta 24 objetos en el grafo (frente a 9
antes de escribir) y `raiz presente` — cada `guardar` anexó una
versión al log direccionado por contenido.
Co-Authored-By: Claude Opus 4.7 <noreply@anthropic.com>